“¡Oh, Capitán, mi
Capitán!” Con este celebre verso dedicado a Lincoln muchas personas de mi
generación escuchamos por primera vez el nombre de Walt Whitman (1819-1892).
Seguramente conocimos al más grande poeta norteamericano gracias a la
inolvidable película “El club de los poetas muertos”, prácticamente un homenaje
al amor por la vida que el mismo poeta expresó durante toda su existencia.